UN SITIO LLENO DE LUJURIA
Que parejas no han hecho la clásica lista del los rincones de este planeta que quieren desvirginar, rompiendo cualquier esquema. y darse una tarde, noche, mañana o madrugada de erotismo, ya que cualquier lugar y hora es buen@ cuando de sexo se trata, ¡claro! tomando ciertas precauciones; aunque el riesgo es un gran detonante para inducirnos a las fantasías mas extravagantes y eróticas que resultan todo un éxito sexual.
Todo comienza con una sonrisa, siguiéndole una suave caricia en el brazo, dando un ligero apretón, el siente como cada bello de su piel con ese sencillo roce se eriza y su imaginación comienza a volar, sin dejar de invitarl@ con esas miradas de lujuria que es la mejor señal de seducción, de repente el ¡clic! que suena al quitar el primer obstáculo que es el cinturón de seguridad, es hora de que los cuerpos se acerquen, sin dejar de mirarse en todo momento, regalándose besos sin besar; solo rosando sus labios sintiendo el sabor de la respiración dulce con olor a deseo y sabor a gozo, respirando el mismo aire, sintiendo como la temperatura aumenta y los abrazos son mas intensos, los susurros que apenas se escuchan por el fuerte sonido que emite el corazón al latir para concentrar gran cantidad de sangre en su sexo; el regalo que recibirá ella y la calidez que otorgara al recibirlo.
Ella con movimientos suaves, lo toma de las mejillas para acercarlo a su boca; dándole un dulce beso, mirándolo fijamente y deciendole -quiero sentir tu cuerpo estremecerse junto al mío-
Sin perder mas tiempo, la despoja de la blusa, arrancando los últimos botones que hacían falta. Quedando ella solo en esa falda tableada de colores marrón, que por comodidad ya la había subido hasta su cintura cuando ella se monto en el.
El aun con la camisa blanca sin ningún botón fuera de lugar, ella decide que le va bien, y que solo desbotonarla será suficiente para sentir su piel; ya bajo el pantalón no cabía la sorpresa que le esperaba a ella, tomándola con suavidad sobre el pantalón y entre sus manos le otorga una dosis de tibios masajes, antes de bajar la bragueta. ya no puede el mas con las ganas de tomarla y ahogarla en el placer de sus mieles. Con sus labios manchados de labial, tira del listón para dejar al total descubierto esas montañas de tersa piel, que en su punta tienen el tono de un capuchino caliente y un granillo de café, que están listos para recibir un exquisito cóctel de besos y mordiscos.
Continuara...
pensaba hablar de los mejores sitios para los encuentros mas sensuales, pero me gano el erotismo y escribí este relato. Se los debo para le siguiente publicación.
LIDIA S2
mmm.. este que puedo decir ;)
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